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Dr. Randy Franco

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En busca de la perfección

 Un cirujano plástico de amplia trayectoria, que se destaca tanto en el área estética, como reconstructiva y maxilofacial. Con gran pasión por el trabajo, su meta es convertir a Venezuela en una referencia mundial dentro de esta disciplina; labor que impulsa en su unidad Centro Médico Vitruvio y también desde su consulta en una institución de salud pública.

 Por: Gabriella Delgado Petit

Fotos: cortesía Randy Franco

 “La cirugía plástica tiene que ser más humana y cercana a la realidad de cada paciente. Nos hemos acostumbrado en nuestra sociedad a manejar las intervenciones estéticas como eventos desligados a la salud mental y corporal de los pacientes. Se ha vuelto lamentablemente común para muchos, por ejemplo, considerar como ‘ambulatorio’ el proceso de operar las mamas y el contorno corporal, como si se tratara de un acto cosmético de peluquería. Nada más alejado de la realidad.

Nací y crecí en Maracaibo, estudié hasta bachillerato en el Colegio Claret de esa ciudad. No tengo familiares relacionados a la medicina; mi papá y hermanos se dedicaron a la ingeniería y a la industria petrolera, pero desde niño yo sentí pasión por la salud. Recuerdo que a mis 4 años pedí una torta en forma de ambulancia; desde entonces, mi inclinación a ‘tratar’ los asuntos médicos de mis allegados era muy manifiesta.

Cursé mis estudios superiores en La Universidad del Zulia. Además del título de médico cirujano, me formé como preparador de anatomía quirúrgica. Después de la graduación, tuve la oportunidad de ejercer un cargo de médico interno en el Hospital Universitario de Maracaibo durante las mañanas y los fines de semana, simultáneamente, me desempeñaba como médico rural en las tardes, en el Municipio Urdaneta del estado Zulia, por dos años.

Foco definido

Desde que inicié mi carrera en medicina sabía que quería desarrollarme en el área quirúrgica. Entonces el primer paso fue realizar una Residencia Asistencial en Cirugía General durante dos años en un hospital del Seguro Social en Maracaibo. Allí descubrí mi pasión por la Cirugía Plástica, partiendo de la necesidad de brindar una respuesta más estética y armónica a esos pacientes que padecían de problemas de salud, que condicionaban procedimientos amputativos o deformantes para ser curados.

El postgrado de Cirugía General lo realicé en Caracas, en el Hospital Dr. Domingo Luciani y finalmente la especialidad de Cirugía Plástica la hice en el Hospital Dr. Miguel Pérez Carreño.

Actualmente ocupo un cargo de médico adjunto en el Hospital de Servicios Oncológicos del Seguro Social (antiguo Hospital Padre Machado), donde me subespecialicé en Cirugía Reconstructiva.

Por otra parte, mi ejercicio privado lo practico en mi unidad de especialidades estéticas Centro Médico Vitruvio, en el piso 8 de la torre de consultas de la Clínica Santa Sofía, El Cafetal, consultorio 8A.

En mi labor me desempeño en todas las áreas de la cirugía estética, reconstructiva y maxilofacial con el mismo empeño, pero me apasiona muchísimo la esfera de reconstrucción corporal y el tratamiento de la silueta humana por medio de Lipoescultura. Además, particularmente la reconstrucción mamaria postcáncer es un tema bastante sensible al cual me dedico, toda vez que me tocó vivirlo en el año 2011 con mi madre, afortunadamente de manera satisfactoria”.

En consulta

 ¿Qué es lo más difícil de ser cirujano plástico?

Cumplir con las expectativas y requerimientos detallados de cada paciente. Lejos de relacionarlo con simple vanidad, la idea es orientar y alcanzar el escenario que se espera.

¿Cuál es la ventaja diferencial que ofrece a sus pacientes?

La clave de mi ejercicio profesional, más allá de la pasión y dedicación por los detalles de la cirugía a realizar, es brindar y fomentar bienestar por medio de la hospitalización y supervisión de las fases de la recuperación de mis pacientes. Por ello fundé mi unidad médica. Es fundamental vigilar las diferentes etapas que atraviesa el paciente en su proceso operatorio y de recuperación.

¿Cómo se mercadea?

La verdad no lo hago. La medicina es arte y ciencia que no debe mercadearse como un producto. Hay que ser muy cuidadosos en proyectar los servicios que se ofrecen. Debemos garantizar todos los recursos para ayudar a nuestros pacientes a escoger a su médico tratante sin caer en publicidades con expectativas irreales o engañosas.

Agregó Franco que lo más importante es demostrar la certificación y afiliación a la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica, donde el paciente pueda verificar la trayectoria del galeno de su elección. “De igual manera, no existe mejor publicidad que el resultado de tus pacientes. El boca a boca es la principal plataforma para darte a conocer e invitar a otros a confiar en lo que haces”.

¿Cuál es el procedimiento que más le gusta hacer?

La cirugía que más me apasiona es la Lipoescultura. Es una herramienta que en pocas horas mejora radicalmente la silueta del paciente. Son resultados que se aprecian casi inmediatamente y que le permiten descubrir al paciente su verdadero potencial desde el punto de vista de su apariencia corporal.

¿Qué le falta a Venezuela en el sector de la cirugía plástica?

Entre tantos factores (humanos, insumos, infraestructura, etc.), pienso que sobre todo falta madurez. Los cirujanos plásticos debemos ser verdaderos defensores de los actos médicos que ejecutamos en cada paciente, así como ofrecer orientación eficaz y oportuna respecto a las implicaciones relacionadas a los procedimientos quirúrgicos. No obstante, aún en medio de nuestra realidad y de tantas carencias inherentes a la situación actual del país, es importante destacar que Venezuela cuenta con grandes médicos y mucha calidad en la formación profesional en Cirugía Plástica.

 

¿Se ha proyectado internacionalmente?

Por supuesto. A través de mi unidad médica quiero ofrecer al mundo los servicios de calidad que proponemos en el Centro Médico Vitruvio. Es importante no solo darse a conocer y operar adecuadamente al paciente que nos visita de otras latitudes sino brindarle todas las herramientas para su manejo y recuperación postoperatoria. La cirugía plástica no termina en el quirófano sino en el resultado cosmético que condiciona de 3 a 4 semanas después del acto operatorio. Es tan importante como la propia cirugía, supervisar y conducir la recuperación a través de consultas frecuentes.

¿En qué forma conjuga su profesión con la vida familiar?

¡De manera muy torpe! No he logrado todavía un balance adecuado. Hasta la fecha, mis pacientes son mi responsabilidad inmediata y les dedico todo el tiempo que necesitan para su recuperación. Pero mi familia me brinda todo el apoyo y comprensión. Actualmente estoy casado, aún no tengo la dicha de ser padre, pero mi sueño es tener tres hermosas hijas.